Como hacer que la flor cortada dure más

MaSio ha preguntado en nuestro foro por un truco para que los ramos de flores duren más. Como el tema es bastante interesante, hemos decidido crear un artículo anexo a la respuesta. Aquí no daremos un truco, daremos varios trucos y además explicaremos como funcionan y el porqué.

Elección de la flor cortada:

Sin lugar a dudas, la elección de la flor, va a ser el punto clave para que nuestros ramos sean más longevos. Ya que nos vamos a gastar un dinero, podemos optar por flores que de forma natural duren más tiempo con un buen aspecto. En el enlace anterior podrás saber cuales son las mejores flores de corte que puedes poner en tu florero.

Como cortar para que las flores duren más:

Tanto si vamos a obtener las flores de nuestro jardín como si las vamos a comprar, la segunda cosa más importante es realizar un buen corte del tallo. Debemos evitar el aplastamiento de éste, ya que eso ocasionaría una disfunción en el xilema, lo que significa que el transporte del agua se vería drásticamente reducido y por lo tanto la vida de nuestras flores disminuiría de forma brutal. Imaginemos una pajita a modo de tallo: si bebemos a través de ella y presionamos con los dedos por la mitad, nos costará mucho más succionar la bebida ¿no? Pues exactamente eso ocurre con las flores de corte. A continuación podrás ver ejemplos claros de como se debe y como no se debe realizar el corte.

Corte correcto para que las flores duren más en el florero

Obviamente, si compramos nuestras flores en un comercio, no podremos elegir como el florista hace el corte. Pero al llegar a casa podemos poner remedio. Simplemente fíjate en las fotografías que aparecen arriba. Si el corte actual no es el correcto, procede tú mismo a realizarlo nuevamente.

Ten en cuenta que para alargar al máximo la vida de nuestro preciado regalo, lo mejor es realizar un nuevo corte todos los días (o al menos cada dos). Así nos aseguramos de mantener los conductos xilemáticos  abiertos.

Cortes con el transcurso de los días

Limpieza para evitar la putrefacción prematura:

El tercer punto más importante es limpiar el tallo de elementos que tiendan a la podredumbre al estar sumergidos en agua. Estos elementos son, en su mayoría, las hojas. Debemos eliminar todas las que queden por debajo del nivel del agua. También es buena idea, si el ramo viene adornado con plásticos o papeles, evitar que éstos toquen el agua; bien deshaciéndonos de ellos (sobre todo en el caso del papel) o bien poniéndolos por la parte exterior del florero. A continuación una fotografía de lo que ocurrirá de forma prematura si no eliminamos las hojas que queden sumergidas en el agua.

Podredumbre del tallo

El agua y los conservantes:

Si no vamos a utilizar productos conservantes, deberíamos cambiar el agua del florero a diario (o como máximo cada dos días). Con este simple proceso, evitaremos que proliferen bacterias que afectarán negativamente a la “vida útil” de nuestras flores de corte y podremos aprovechar el agua desechada para regar nuestras plantas. Si no tienes un jardín, jardineras, macetas, etc. y el agua de desecho se va a perder por el sumidero, podemos alargar un poco los cambios (hasta cinco días) echando unas gotitas de lejía.

Por el contrario, si dispones de un producto conservarte para flores de corte, no te hará falta cambiar el agua. La única acción que debes realizar es la de proceder con un nuevo corte en el tallo (cómo se indica en las fotos mostradas arriba) cada dos días.

Evidentemente la mejor opción, son los productos conservantes, pues están especificamente formulados para conservar las flores de corte durante más tiempo, pero si por cualquier motivos no dispones de ellos, puedes utilizar los siguientes trucos:

Azúcar en el agua.

¿Por qué funciona? Entre otros aspectos, los azúcares tienen gran cantidad de glucosa que interviene en el proceso de respiración celular. Por lo tanto son esenciales para el crecimiento de las plantas y la creación de tejidos vegetales. La glucosa es sintetizada a partir de compuestos inorgánicos como el agua y el dióxido de carbono gracias a la fotosíntesis. El problema en este caso, es que al cortar la flor y meterla en un lugar sombrío (como nuestras casas) la fotosíntesis se reduce al mínimo y deja de ser efectiva.

Quizás te estés preguntando ¿y si pongo mi ramo de flores al sol? Pues sí, en ese caso la fotosíntesis generaría algo más de glucosa, pero el ramo se secaría en muy poco tiempo dado que hemos roto su sistema vascular y éste deja de ser efectivo como para hidratarlo de forma correcta.

Pues nada.. ahora que ya sabes un poco más sobre el tema y estás pensando en ir a comprar azúcar por kilos, tienes que saber que no a todas las flores cortadas les sienta bien este truco, es más: tenemos que tener cuidado con las dosificaciones de azúcar a las que sí les sienta bien. A continuación expongo una tabla creada por la doctora Susan S. Han de la Universidad de Massachusetts.

 

Gypsophila paniculata:

También conocida como nube, velo de novia, gisófila, lluvia o paniculata. Para alargar la vida una vez cortada debes disolver un 1.5% de azúcar en el total de agua. En el caso de que los botones florales estén aún cerrados en su mayoría debes disolver entre un 5% y un 10% de azúcar.

Narcissus spp.:

También conocidas como narcisos. No es buena idea introducirlos en soluciones que contengan azúcar. Es más, de ser posible, debemos ponerla en un florero que no contenga otras flores que no pertenezcan a su misma especie.

Gerbera spp.:

Las gerberas necesitan unas concentración de azúcar en el agua de hasta un 6%. A veces, el azúcar, podría producir un estiramiento del tallo, en cuyo caso sería necesario mantenerlas erectas con alambre.

Gladiolus spp.:

Los comúnmente conocidos como gladiolos necesitan de un 4% a un 6% de azúcar disuelta en el total de agua. También se les puede aplicar una técnica llamada “pulsar” (explicada más abajo) utilizando una concentración de azúcar del 20%. Los gladiolos pulsados, desarrollarán flores más fuertes y largas… aunque seguramente si los compras en un comercio ya vendrán pulsados (especialmente si aún tiene muchos botones florales).

Lilium spp.:

Las conocidas como azucenas necesitan de una solución de entre un 2% y un 3%. Concentraciones de azúcar más altas pueden producir amarillamiento prematuro de las hojas. Este género también se puede “pulsar“.

Bellis spp.

Si queremos aumentar la vida de las margaritas con azúcar, sólo debemos utilizar un 0.5%. Aunque quizás la mejor idea es no usarla para nada puesto que puede dañar las hojas.

Paeonia spp.:

Las peonías deben tener una concentración de azúcar del 0.5% al 1% en base al agua utilizada. Dicha concentración mantendrá las flores frescas por más tiempo, pero una cantidad mayor reducirá considerablemente su frescura.

Physostegia virginiana.:

Esta popular flor de corte puede doblar su vida en el florero si le aplicamos una solución con un 2% de azúcar. Nótese que aunque parecido no se trata del género Antirrhinum (las cantidades de azúcar a utilizar son diferentes).

Antirrhinum spp.:

Las abrebocas, conejitos o cabezas de dragón necesitan de una concentración de azúcar del 1.5% para permanecer en buenas condiciones mucho más tiempo después de haber sido cortadas.  Este género también se puede “pulsar“.

Platycodon spp.:

Las flores globo inmersas en una solución con un 1% ó 1.5% de azúcar, tendrán más posibilidades de abrir sus flores cerradas así como de aumentar su vida útil.

Lathyrus spp.:

Para sacarle el mayor partido a los guisantes de olor debemos “pulsarlos“. Ten en cuenta que usar Physan a modo de desinfectante para el agua puede dañar los pétalos de las flores y reducir la vida en el florero de forma drástica.

Tulipa spp.:

Con este género (los tulipanes) es mejor mantener el azúcar alejado del agua. Con algo de desinfectante es más que suficiente.

El pulsado es una técnica que consiste en “cargar” la flor cortada con glucosa por un corto periodo de tiempo. Normalmente es utilizada por profesionales para el transporte en largas distancias junto con mantenedores de frío. Para pulsar una flor cortada debemos introducirla en una solución con el 20% ó 30% de azúcar durante el transcurso de una noche.

Aspirina en el agua.

¿Por qué funciona? Pues funciona porque contiene ácidos. De hecho y en teoría la que mejor funciona es la denominada “Aspirina C” por contener ácido acetilsalicílicoácido ascórbico. Estos ácidos tiene un poder antiestrés y además ayudan a la rápida circulación del agua en la flor cortada ya que la acidifican.

El ácido cítrico, quizás más barato, también nos dará buenos (si no mejores) resultados. Las cantidades a utilizar son las siguientes: debemos poner tres cuartas partes de “Aspirina C” por cada litro de agua si ésta no es muy calcárea (agua blanda) o bien el comprimido efervescente completo si el agua es calcárea (agua dura). Por el contrario, si vamos a utilizar ácido cítrico, debemos utilizar por litro de agua y respectivamente 0.35 ó 0.55 gramos si el agua es blanda o dura.

Desinfectante en el agua.

Su uso es obvio. Con desinfectante alargaremos el tiempo hasta que ocurra la putrefacción. Podemos utilizar lejía (a razón de 1 mililitro por litro de agua), Physan (a razón de 0.5 mililitros por litro de agua) o cualquier otro desinfectante específico.

Productos conservantes comerciales.

¿Es la mejor opción? No siempre, aunque está claro que es lo mejor si no queremos quebraderos de cabeza. Los conservantes comerciales están formulados a base de azúcares, ácidos y desinfectantes… pero también incluyen otros elementos beneficiosos para las flores cortadas. La elección queda en tus manos. En cualquier caso, tanto si usas un producto comercial o los trucos que hemos comentado, la vida de las flores cortadas se puede doblar e incluso triplicar.

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