Enfermedad – Hongos

HongosDescripción:

Antes de continuar me gustaría remarcar que en esta ficha vamos a generalizar. Si deseas información sobre un tipo de hongo en concreto, visita la página de enfermedades, de esa forma encontrarás datos específicos. Por ejemplo para la fusariosis o verticilosis.

Si bien muchos hongos son útiles, otros pueden infectar a plantas o animales, perturbando su equilibrio interno y enfermándolos. Los hongos parásitos causan graves enfermedades en plantas y animales. Unos cuantos causan enfermedades al ser humano. Por ejemplo: los hongos causan enfermedades como el tizón del maíz, que destruye granos. Los mildiús, que infectan una gran variedad de frutas, también son hongos. Las enfermedades micóticas causan la pérdida del 15 por ciento de las cosechas en las regiones templadas del mundo. En las regiones tropicales, donde la alta humedad favorece el crecimiento de los hongos, la perdida puede llegar al 50 por ciento. Un claro ejemplo es una enfermedad micótica conocida como la roya del trigo, que afecta a uno de los cultivos más importantes en América del Norte. Las royas se deben a un tipo de basidiomiceto que necesita dos plantas distintas para completar su ciclo de vida. El viento lleva a los trigales las esporas que la roya produce en el agracejo. Las esporas germinan en los trigales, infectan las plantas de trigo y producen otro tipo de espora que infecta al trigo, con lo que la enfermedad se propaga rápidamente. Ya avanzada la temporada de cosecha, la roya produce un nuevo tipo de espora negra y resistente, la cual sobrevive fácilmente al invierno. En la primavera, esta espora pasa por una fase sexual y reproduce esporas que infectan al agracejo, recomenzando nuevamente el ciclo. Por fortuna, una vez que los agrónomos entendieron el ciclo de vida de la roya, pudieron frenarla destruyendo los agracejos. [+ WikiPedia]

Prevención:

La buena praxis a la hora de realizar tareas de mantenimiento es algo fundamental. Algo aparentemente tan nimio como regar utilizando un difusor en spray puede resultar fatal para que, por ejemplo, aparezca oidium en nuestros rosales. Por otra parte tenemos las condiciones medioambientales del lugar, si éstas favorecen la aparición de hongos, nuestra única alternativa podría pasar por utilizar tratamientos preventivos con fungicidas no sistémicos (de contacto).

Los fungicidas no sistémicos o de contacto se pueden encontrar en cualquier centro de jardinería y trabajan impidiendo, por ejemplo, que las esporas de los hongos penetren en las hojas. Un buen truco para evitar que la solución fungicida precipite al contacto con las hojas, es el de echar unas gotas de detergente líquido para vajillas antes de proceder a la fumigación.

Tratamiento:

En este caso debemos utilizar fungicidas sistémicos. Los hay de amplio espectro y también específicos para los hongos más comunes. Dado el gran número de formulaciones que existen, lo mejor es seguir al pie de la letra las dosificaciones y formas de aplicación que recomienda el fabricante. Esto último es muy importante para evitar trastornos en el espécimen infectado. Acciones como doblar la dosis, recortar tiempo entre aplicaciones, etc. puede resultar dañino a la par de ineficaz.

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