Vídeos – Curso de jardinería [Cap. 0x11]

La siembra y las semillas

Contenido del vídeo:

¡Hola! Dado que ya hemos visto como hacer varios tipos de semilleros en capítulos anteriores , hoy vamos a hablar algo más en profundidad sobre el tema de la siembra, semillas y demás. Si te están gustando nuestros vídeos haz click en “Me Gusta” y compártelos con tus amigos y familiares. ¡Gracias!

Semillas de clavel

Bien, por orden de importancia, los puntos a tener en cuenta son los siguientes:
  1. El sustrato: no vale cualquiera. Tiene que ser fino y debe permanecer bastante suelto. Por ejemplo, si utilizamos un sustrato muy arcilloso, con los riegos tenderá a compactarse y la radícula no se desarrollará correctamente, por lo que la plántula tampoco lo hará. En cambio, si utilizamos uno sustrato demasiado poroso, es posible que la semilla no quede recubierta por este en su totalidad y la tasa de germinación descenderá considerablemente. Lo ideal es utilizar un sustrato desarrollado para tal fin. Como ya sabéis por el capítulo anterior Flower ha creado un sustrato especial para semilleros que da muy buenos resultados y está muy bien de precio.
  2. La semillas: aunque quizás algunos piensen que este punto debería ser el primero, no lo es. Bueno… con las semillas debemos tener tres cosas en cuenta. Lo primero es la tasa de germinación, este dato lo suelen dar en el envase y es muy importante porque nos va a indicar el número de semillas que debemos poner en cada alveolo. Por ejemplo una tasa de germinación de 2 sobre 10 quiere decir que como mínimo por cada diez semillas lo normal es que germinen dos… por lo tanto: siendo conservadores tendríamos que poner diez semillas en cada alveolo y siendo optimistas sólo cinco. Luego, si germinan varias semillas en el mismo alveolo, podemos desechar las plántulas más débiles o bien pasarlas a otro semillero que esté libre. Lo segundo es la profundidad de siembra. Dependiendo de los diferentes géneros y especies las semillas han de ser plantadas a mayor o menor distancia de la superficie. Este dato también suele figurar en el envase, pero si no lo encontráis podéis ponerlas a una profundidad igual a tres veces su tamaño. El tercer y último punto a tener en cuenta es la época en la que hay que realizar la siembra. Esto es un tema relativamente flexible porque muchas semillas se pueden sembrar fuera de temporada con una alta probabilidad de germinación… eso sí, el porte de ejemplar resultante podría no ser tan bueno y ciertas plagas o enfermedades les podrían atacar con mayor facilidad. También depende de la climatología local, si tenemos estaciones muy acusadas, lo mejor es plantar en la época recomendada, de lo contrario podríamos arriesgarnos a hacerlo fuera de la misma.
  3. La humedad del sustrato: aunque esté en el punto número tres es sumamente importante que sea alta y constante. Si nos olvidamos un sólo día de esta cuestión podríamos echar a perder el trabajo de semanas.
  4. El repicado: esto no es más que un trasplante. Sólo hay que tener en cuenta que dada la fase de desarrollo hemos de ser muy cuidadosos. En la mayoría de casos no podemos proceder de igual forma que un trasplante convencional (porque romperíamos el tallo). Lo ideal a la hora de hacer el repicado, es regar unos minutos antes de proceder al mismo e introducir un objeto con la punta roma por el agujero de drenaje para sacar la planta sin producirle ningún daño. En el futuro, cuando tengamos algo más de experiencia, podremos hacer siembras en bandejas sin alveolos y utilizando herramientas o bien a mano proceder a su extracción. De cualquier forma, esto es un tema que trataremos más en profundidad a su debido tiempo.

Sobre de semillas¿Qué más? Poca cosa… quizás cuando la gente se inicia en el mundo de la jardinería y comienza a crear sus propios semilleros, el peor enemigo es la impaciencia. Es normal ver como principiantes remueven la tierra de los semilleros para ver si se ha producido ya la germinación. Esto no es muy buena idea, de hecho debemos evitarlo a toda costa. Un truco para los impacientes, es introducir en un recipiente con agua algunas semillas a la misma vez que crean los semilleros. De esa forma tendremos una referencia visual de lo que ocurre debajo del sustrato sin la necesidad de estar removiéndolo.

Otro punto importante, es comenzar con semillas “agradecidas”, que no necesiten de ningún tipo de procesamiento previo a la siembra, por ejemplo las semillas de tagetes. De hecho hoy vamos a sembrar unos claveles, unas petunias y lo que nosotros llamamos el “elemento sorpresa“. ¿Qué es esta locura del elemento sorpresa? Pues no es más que una bolsita llena de distintos tipos de semillas que guardamos la temporada anterior y que no hemos clasificado… así recibiremos una sorpresita y además aprenderemos a identificar a las plántulas sin referencia previa.

Con los semilleros de papel y las cápsulas de Nespresso actuaremos de igual forma:

  • Primero los rellenamos con sustrato para semilleros de Flower.
  • Luego introducimos las semillas ayudándonos del cuchillo de DeWit.
  • Presionamos un poco el sustrato y situamos los semilleros en las bandejas con agua.
Con las bandejas de alveolos el procedimiento es casi igual:
  • Primero rellenamos los alveolos con el sustrato para semilleros de Flower.
  • Ahora ayudándonos con el cuchillo DeWit introducimos las semillas en el sustrato.
  • Ponemos una nueva capa de sustrato para semilleros de Flower.
  • Presionamos un poquito para asegurarnos de que la semilla está completamente en contacto con el sustrato.
  • Luego regamos con una lluvia muy fina utilizando esta magnífica regadera Haws que podéis adquirir en misherramientasdejardin.com.
  • Delimitamos las columnas con estos marcadores Joseph Bentley para recordad lo que hemos sembrado y listo.

Por ahora nos despedimos esperando que os haya gustado el vídeo. Si tenéis alguna duda podéis visitar botanicayjardines.com/preguntas ¡Hasta la próxima!

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